Orgánico

Los alimentos orgánicos no contienen residuos de agroquímicos, pesticidas, aditivos sintéticos, herbicidas ni medicamentos que puedan constituir un riesgo ni contaminen el ambiente provocando así el calentamiento global.

Estudios con seres humanos y animales alimentados con comida orgánica demuestran efectos reales sobre la salud, y las terapias alternativas del cáncer han logrado buenos resultados basándose en el consumo exclusivo de alimentos orgánicos.

Todos los productos orgánicos que se venden deben ser certificados. La certificación incluye la inspección de los campos de cultivo e instalaciones de procesamiento. Los inspectores comprueban que se llevan a cabo prácticas orgánicas tales como administración de la tierra a largo plazo, barreras entre las granjas orgánicas y granjas convencionales vecinas, y contabilidad. Las inspecciones de procesamiento incluyen una revisión de los métodos de limpieza y control de plagas de las instalaciones, transporte y almacenamiento de ingredientes, así como contabilidad y control de auditoria.

Los alimentos orgánicos reciben un mínimo de procesamiento para mantener la integridad de los mismos. La certificación orgánica requiere rechazar agroquímicos sintéticos, la irradiación y los ingredientes o alimentos transgénicos (genéticamente modificados).